Carta a de Aang a quienes vieron la película El último maestro del Aire
Me llamo Aang acabo de despertar de un sueño de 450 años.
Entré en ese sueño porque me sentí muy mal cuando defraudé a mis maestros en un momento crucial de mi formación. Aquel día huí de la escuela porque yo no quería ser lo que ellos querían que yo fuera.
No crean que desperté de mi sueño porque yo quise, en realidad por lo visto algo estaba ocurriendo en la tierra y ahora cuando escribo esta carta sé que desperté porque porque en mí estaba la posibilidad de ayudar a los demás.
La gente a mi alrededor estaba sufriendo las consecuencias del predominio del elemento fuego, el que maneja las pasiones ¿recuerdan? y habían olvidado quienes eran y la fuerza que yacía en ellos.
Paradójicamente me llaman “Maestro de Aire” pero eso es sólo porque para el momento que huí de la escuela, yo apenas controlaba el viento cuando, en realidad, mi potencial es el de ser maestro de los cuatro elementos. Les comparto que a veces pienso que mis maestros sabían todo cuanto iba a suceder y me enseñaron a controlar el viento porque ese era el elemento que primero iba a quedar desbalanceado en el mundo (el aire, la percepción de ser un alma ¿recuerdan?).
Pero, volvamos a mi sueño, en verdad en la película me presentan como si hubiera estado durmiendo en una burbuja de aire durante casi cinco siglos, se trata de un símbolo porque todos esos años lo que ocurrió fue que mi alma reencarnó varias veces pero, como no sentía compasión por los demás, era como si estuviera dormida. Todo lo que viví en esos 450 años no me aportó nada y por eso me ven ustedes en la película con la imagen de un niño, igualito a cuando hui por primera vez.
Así pues, yo solo quería aclararles el significado simbólico del sueño en la esfera de aire, ante eventualidad que alguien piense que está despierto porque vive y trabaja y tiene familia y vive emociones, éxitos y fracasos. Yo también vivía… pero estaba dormido.
Aunque no voy a darles clases de farmacia ahora, les adelanto que el somnífero que tomé para dormir es el más poderoso de todos, se llama “Culpa”, desgraciadamente se encuentra en casi todas las casas y escuelas.
Otro día les escribo más,
Con cariño y deseándoles compasión por los demás,
Aang.